Jamás te pienses que soy tan frágil como para no superar un rechazo, tan dulce como para no poder perdonar y olvidar a alguien, tan altruista como para sacrificarme por ti, tan modesta como para no reconocer lo que valgo, tan sumisa como para llegar a pensar que tienes potestad sobre mí, tan enamoradiza como para no poder vivir sin ti. Y tan estúpida como para no mandarte a tomar por culo cuando me apetezca y seguir con mi vida yo solita, sin nadie cargado a mis espaldas
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